
Una mano
al otro lado
de la ventana
El descenso a los infiernos de Jorge Pérez Cebrián en este libro, como el Dante en La divina comedia, crea un libro sorprendente, fresco y, por encima de todo, clarificador, donde estamos todos presentes, porque dentro de todas estas personas laten los seres humanos que somos, nuestra locura interior, que es otra forma de lucidez. El poeta valenciano da un paso más en su vertiginosa carrera hacia la luz.Pedro García Cueto